La logia Constante de Alicante inicia una nueva etapa en la Gran Logia Simbólica Española (GLSE). El 17 de septiembre se celebró el Encendido de Luces.

[av_dropcap1]C[/av_dropcap1]on el distintivo 105, la principal logia alicantina abre una nueva página en sus 144 años de historia al formalizar su adhesión la GLSE, hoy por hoy referente nacional en cuanto a masonería liberal y adogmática.

FERVOR MASÓNICO

A la ceremonia del Encendido de Luces acudieron decenas de hermanos desplazados de todos los puntos de España, pero el calor masónico se dejó sentir con especial fervor entre los procedentes del Levante.

Constante Alona se sube al carro de la masonería liberal española

Xavi Molina, Gran Maestro de la GLSE, rodeado de los miembros de Constante Alona.

Valencianos, catalanes y murcianos, entre otros, se fundieron con los alicantinos en este renacer de la logia señera y de mayor raigambre histórica de la capital lucentina.

Al Gran Maestre le acompañaron tres Grandes Consejeros

La ceremonia estuvo encabezada por Xavi Molina, Gran Maestre, al que acompañaron tres Grandes Consejeros, quienes en compañía del Venerable Maestro, consumaron el bautismo de la nueva Carta Patente.

INSTALACIÓN DE OFICIALES

Realizada la ceremonia, que se distinguió por su belleza y sencillez, fueron instalados el Venerable Maestro y los oficiales.

Certeras y significativas resultaron las palabras del Gran Maestre, que se centraron en la necesidad de articular una masonería liberal y adogmática con acento español y, por tanto, cercana a los problemas de sus ciudadanos y afiliados.

Un momento de la intervención de Xavi Molina.

Molina, en todo momento, enfatizó el respeto y reconocimiento al Gran Oriente de Francia (GODF), matriz mundial de la masonería liberal, obediencia a la que hasta hace unos meses pertenecía la propia Constante Alona.

Tras muchos sinsabores, Constante Alona ha llegado a su destino

MASONERÍA ESPAÑOLA

Sin embargo, reivindicó la necesidad de disfrutar de autonomía y libertad en el espacio masónico español al margen de otras potencias masónicas extranjeras.

El trayecto de Constante Alona hasta la GLSE no ha sido precisamente un camino de rosas.

La ceremonia se distinguió por su belleza y sencillez.
CONFLICTO DOLOROSO

Atrás quedan al menos cuatro años de confrontación, cuyos últimos flecos aún no se han resuelto.

Sin embargo, el recorrido ha llegado a su destino gracias a la aplicación de valores masónicos tales como la libertad, la democracia interna y la fuerza de las urnas.

Alicante se perfila como sede de un evento masónico nacional

Constante Alona, por ello, tuvo la ocasión de disfrutar de un día repleto de felicidad y con ansias de fraternidad arropada plenamente por su nueva obediencia.

Tanto es así que en el ambiente se deslizó la posibilidad de que Alicante acoja el próximo año un evento de referencia masónica nacional.