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“Estamos activos y mucho. Aún en estos tiempos de COVID, se han aprobado siete nuevas logias”

Redacción El Francmasón
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“Estamos activos y mucho. Aún en estos tiempos de COVID, se han aprobado siete nuevas logias”

Pie de foto de imagen destacada: Xavi Molina, SGM de la GLSE, ha sido reelegido para otro mandato

Hace apenas unas semanas, la Gran Logia Simbólica de España (GLSE) reeligió para un segundo mandato al farmacéutico Xavier Molina i Figueras en el cargo de Serenísimo Gran Maestre, con un apoyo superior al 70% de los votos y una altísima participación de logias (52 de 50) y de hermanos (75%). Dirigirá la principal potencia másonica liberal de España hasta junio de 2024. Pese a la pandemia, la GLSE es la obediencia española que más crece. No sólo en logias, con siete que han levantado columnas, sino en miembros, quienes por increíble que parezca, cada vez son más jóvenes.

Además, presume de ser la más democrática de cuántas existen, donde todos los hermanos votan independientemente de su grado. Y es la única en la que se ha producido la plena integración de la mujer, con dos ex grandes maestras entre sus filas.

De 48 años de edad, Molina pertenece a la logia Descartes. Vive a caballo entre las ciudades de Barcelona y Santa Cruz de Tenerife y tiene como aficiones la lectura, la natación, el ciclismo y recorrer los bosques de allí donde se encuentra. A continuación, les dejamos su testimonio.

Acaba de revalidar su segundo mandato al frente de la GLSE con un 70% de apoyo. ¿Qué la gustaría transmitir a sus HH.·. tras este importante apoyo?

Sin dudarlo hay agradecimiento por mi parte, pero lo más importante es que nadie olvide que esto se debe a un trabajo de equipo. Las organizaciones masónicas tenemos una organización piramidal, pero sin la implicación de muchos hermanos es imposible que las cosas salgan bien

¿Cuáles serán las líneas maestras de su segundo mandato?

Debemos intentar ver el lado positivo de las cosas. La pandemia nos ha enseñado a trabajar con sistemas telemáticos. Para nada sustituye al imprescindible trabajo en el templo, pero nos ha permitido crear grupos de trabajo a nivel nacional, implicando hermanos que de otra forma no habrían podido. Es una realidad que nos ayuda a la vertebración territorial, además de ofrecer opciones que una pequeña logia tiene muy complicado.

Hay que insistir e insistir en la formación. Editamos los libros de aprendiz y compañero, ahora toca el de maestro. Hicimos una reunión nacional de compañero, que debe seguir cada año, y ampliarla a una reunión nacional de aprendices. Viajar, conocer los diversos ritos de la GLSE con más profundidad, interiorizar nuestras herramientas y simbolismo…. Nuestra Gran Logia no puede reemplazar el trabajo en logia, solo ayudar, completar, ofrecer visiones más amplias y otros espacios de reflexión, pero las columnas las sostiene la logia. Vamos a fomentar estas reuniones nacionales en los primeros grados, y vamos a seguir con la línea editorial propia.

Somos referentes nacionales en la masonería liberal. La Gran Logia Simbólica Española ya era dicho referente, y lo consolidaremos aún más, consolidando logias, creciendo en número de hermanos, abriendo las puertas a diversidad de ritos (hoy ya se practican cuatro, siendo el mayoritario el Rito Escocés Antiguo y Aceptado). Muchas veces se habla de la casa común. En política lo emplean hasta la saciedad. No creo que sea eso, simplemente la GLSE debe ser nuestro templo, nuestro lugar de trabajo, sin importarnos el género, las creencias o no creencias religiosas, e incluso en una amplia variedad de rituales masónicos. Esto va de reconocernos como hermanos y de trabajar en armonía y unión. Todo suma. Sólo resta la falta de fraternidad.

Muchas obediencias se están viendo perjudicadas en su afiliación a causa de la crisis causada por el COVID-19. ¿Se está viendo afectada su obediencia por esta situación? ¿Por qué? ¿Qué se puede hacer para solucionarlo?

Claro que nos ha afectado. Prácticamente llevamos un año sin iniciaciones. La gran mayoría de logias han seguido con trabajos telemáticos, que todos sabemos que no es lo mismo, pero ha permitido mantener una relación fraterna, compartir experiencias, y claro que sí, seguir puliendo nuestra piedra.

Es de agradecer la actitud de la gran mayoría de hermanos y hermanas de la GLSE, que han seguido con sus trabajos y sus cuotas con todas las dificultades que tenemos. La pérdida de miembros ha existido, pero ha sido mínima, y aún en estos tiempos se han aprobado siete nuevas logias, algunas pendientes de la ceremonia de levantamiento de columnas. O sea, estamos activos, y muy activos.

En la masonería en general existe cierto discurso de autocuestionamiento como red de sociabilidad debido al auge de otras formas de relacionarse, especialmente entre los jóvenes, a través de redes sociales. ¿Está afectando esta situación a su obediencia?

Pues creo que no. Hace un año estudiamos la edad media los miembros de la GLSE, y desde los años 80 hasta hoy, y en estos 40 años, la media de edad ha bajado más de 10 años, o sea que nos estamos rejuveneciendo. No son pocos los profanos de 25 a 35 años que llaman a nuestras puertas, un signo que algunos buscan una forma de relacionarse muy diferente a las redes.

¿En qué se diferencia la GLSE de otras obediencias del panorama masónico español?

No somos ni mejores ni peores que otros, ni tampoco más perfectos. Tenemos nuestras propias características. Somos mixtos y la presencia de la mujer está totalmente consolidada y normalizada a todos los niveles (dos mujeres han sido Grandes Maestras). Somos adogmáticos. Cualquier puede creer o no en una verdad relevada. Somos democráticos. Me gustaría añadir, por ejemplo, que para mi cargo de SGM han podido votar todos, independientemente de su grado. No debemos olvidar que tengamos 3 o 7 años, es relevante para el simbolismo y la formación iniciática, base de cualquier organización masónica, pero todos somos mayores de edad y tenemos criterio propio de quien gestiona y de cómo gestiona una entidad o asociación.

En determinadas ocasiones, la masonería se percibe como una organización jerárquica, elitista y opaca, elementos que chocan con conceptos como los de libertad, igualdad y fraternidad. ¿Qué cambios deben hacerse para acabar con estos estereotipos que también causan muchos problemas internos en las logias?

Son estereotipos sin base. No hemos sabido trasmitirlo a la sociedad o al mundo profano. Quiero recordar que el Venerable Maestro pasa a Guarda templo, por lo menos en la GLSE. Nuestra jerarquía es temporal, y tiene una función dentro de nuestro ritual iniciático.

Para nada somos opacos ni secretos. En las conferencias o charlas con profanos siempre les cuento que el ritual de cualquier grado se puede comprar en librerías especializadas de internet y nadie pregunta si es o no masón. Y todas nuestras organizaciones tenemos páginas web, contacto, etc… Son afirmaciones que no se sostienen.

Y lo de elitista, no conozco toda la masonería en el mundo, quizá por algún lado hay algo elitista, vaya usted a saber… En la GLSE uno se puede encontrar desde abogados a fontaneros. Si alguien viene buscando amigos influyentes, pues en la GLSE va mal, que lo intente en alguna otra, pero no sabría decirle cuál, yo no la conozco.

La exteriorización se ha convertido en una de las formas más relevantes de proyectar la masonería en la sociedad. ¿Qué actividades está realizando la GLSE en ese sentido?

Menos de las que me gustaría. Son muchas las logias que hacen reuniones o conferencias abiertas a profanos. La GLSE tiene su página web y estamos activos en las redes sociales, pero el alcance siempre es limitado. En España somos organizaciones pequeñas, y nos cuesta demasiado transmitir una sensación de normalidad, y explicar qué hacemos y quienes somos.

Hay hermanos que consideran la masonería como una especie de activismo político, normalmente en España con el pack obligatorio de ser de i
zquierdas, republicano y más proclive al laicismo que a la laicidad, revestido todo ello con ciertos tintes de esoterismo. ¿Qué opinan en la GLSE de esta percepción?

No es mi percepción. En la GLSE hay gente de todas las tendencias políticas, y es lo que debe suceder, pues la masonería nació como punto de encuentro. Para lo otro ya están los partidos políticos.

La masonería que prevaleció en España desde su expansión en el siglo XIX hasta 1936, fue la que conocemos como liberal. Como líder nacional de esta corriente librepensadora y adogmática, ¿por qué cree que desde la Transición no se ha producido un resurgir y una expansión de la masonería liberal que nos conecte con nuestra historia e idiosincrasia?, ¿por qué no se ha producido una penetración en las instituciones como sí que se percibe que está desarrollando lo que conocemos como masonería regular?

Varios temas a comentar. La masonería conocida como regular, o sea de tradición anglosajona, ha crecido en España con mucha ayuda de jubilados de otros países europeos, sin menospreciar los nacionales, que no son pocos. Si contamos sólo nacionales, la diferencia entre GLE y GLSE no sería tanta, aunque ciertamente aún liderarían.

¿Qué sucedió para que la masonería anglosajona liderara desde la transición, cuando había sido lo contrario antes de la Guerra Civil? Posiblemente falta de medios. No hubo apoyo de potencias masónicas de fuera de España. Hubo divisiones y por qué no reconocerlo, algo de falta de visión.

Acabamos de celebrar el 8 de marzo, ¿qué papel juega la mujer en su obediencia?

Afortunadamente son varias las organizaciones masónicas donde la mujer y el hombre están en absoluta igualdad. Es bueno recordar que en la GLSE esta igualdad está ya en todos los niveles y desde hace mucho tiempo.

El EME y Clipsas han dejado de tener relevancia. Dado que la GLSE es la principal obediencia liberal en España, ¿cómo se podría reactivar estos organismos y realizar una serie de actuaciones conjuntas entre todas las obediencias adogmáticas para trabajar determinadas cuestiones?

Tienen relevancia. Posiblemente debemos replantearnos el EME, pues no está funcionando como debería. CLIPSAS también ha estado inmerso en una crisis importante. Se ha dado entrada a un número muy grande de organizaciones masónicas que son poco relevantes. Deberíamos diferenciar entre reconocer y ser miembros con derecho a voto, por ejemplo. Son temas complejos, no los quiero evitar para nada, pero debemos hacer un debate interno.

¿Qué pasos hay que seguir para constituir un triángulo, una logia o iniciarse en la GLSE?

Ufff… cuantas cosas que me pide, si le relato todos los reglamente que tenemos para cada cosa no terminamos ni mañana. Aquí hay que tener ganas de trabajar, compartir y vivirlo con humildad. Con esto y nuestras herramientas simbólicas, construiremos el templo de Salomón.

¿Le gustaría añadir alguna cuestión que se haya quedado en el tintero?

Pues ahora no se me ocurren más temas, eso sí, agradecer el trabajo de difusión y formación que estáis llevando a cabo desde hace mucho tiempo. Un verdadero placer

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