La Gran Maestra de Argentina afronta su mandato con el compromiso de expandir la masonería al interior del país

La Gran Maestra de Argentina afronta su mandato con el compromiso de expandir la masonería al interior del país

Pie de foto de imagen destacada: María Elena Castillo, SGM de la Gran Logia Femenina de Argentina.

La recién elegida María Elena Castillo y Pablo Lázaro, SGM de la Gran Logia de Argentina, se reúnen para abordar una agenda conjunta

La Gran Logia Femenina de Argentina, que agrupa a las logias de mujeres del citado país y del vecino Paraguay, eligieron el pasado 6 de marzo nueva gran maestra. La designada para los próximos tres años, es la abogada mendozina María Elena Castillo, patrocinada por la lista ‘Julia Resnicoff’, quien releva en el cargo a Mariela Rodríguez Ruiz. Castillo afronta el mandato con el objetivo de expandir la masonería al interior del país, de donde es oriunda.

Desde la organización auguran un “camino lleno de luz” y han expresado sus deseos de que “la fortaleza, la templanza, la sabiduría y la justicia prevalezcan durante toda la gestión”. Castillo ya ha mantenido un primer encuentro con su homólogo de la Gran Logia de Argentina, Pablo Lázaro, quienes dialogaron acerca de iniciativas y trabajos posibles para la construcción de una agenda común hacia la sociedad.

Encuentro entre Pablo Lázaro, SGM de la Gran Logia de Argetina, y María Elena Castillo.

Esto sucedió luego de un año de espera para poder concretar el acto eleccionario que se vio adaptado a las circunstancias que trajo aparejada la pandemia. De esta manera la nueva conducción marca un hito histórico porque recae por primera vez en una mujer del interior. Según explicó, la que encabeza es una institución nobel en relación a la masculina, ya que solo tiene 30 años de vida. “En estos 19 años que somos una obediencia autónoma e independiente es la primera vez que se elige una mujer del interior. Eran de Ciudad de Buenos Aires o Buenos Aires, pero nunca nadie ha dirigido desde el interior”, señaló la Gran Maestra.

Para ella, el quiebre fue parte de un proceso institucional creciente y se rompió con la circunscripción a CABA. “Fuimos creciendo y se fue haciendo una apertura. La gestión anterior planteó que debían integrarse más hermanas del interior”, explicó Castillo.

Su posición como Gran Maestra, desde el interior, es para Castillo el logro del trabajo de muchas mujeres y el reconocimiento a aquellas que viven en el interior y no tienen la posibilidad de encarar la institución. “Creo que la masonería ha crecido mucho en los últimos años y va a seguir creciendo. Esta es una apertura para acreditar y registrar algunos eventos en donde nos hemos visibilizado mucho más. El desafío es que nos sigan conociendo, para desestigmatizar la idea que tiene la gente de los masones. Y el gran desafío es seguir creciendo libres en pensamiento, en conciencia, respetuosos, tolerantes con líneas directrices para sanear las diferencias que existen en la sociedad”, indicó.

Por otro lado, destacó que van a consolidar lo que se viene haciendo y apuestan a una fuerte apertura a nivel social. Por ello apuntan al fortalecimiento interno; y la difusión y participación social de mujeres masonas en temas inherentes que las atraviesan en la sociedad. “Vienen otros tiempos, el gran desafío es seguir creciendo y aportar. La masonería tiene un universo de diversidad y desperdiciarlo o andar a escondidas es retrogrado”, comentó.

Sobre la Gran Maestra

María Elena Castillo, 57 años, madre de 3 hijos y abuela de 3 nietas es una profesional del Derecho especializada en Fideicomisos y amante del Derecho Administrativo, se ha desempeñado como funcionaria a Cargo de la Unidad de Fideicomiso “volver a Producir” Banco Nación-Provincia de Mendoza y como Jefa de Asesoría Letrada del Ministerio de Agroindustria y Tecnología durante la gestión del Ministro Marcelo Barg, Asesora de la Secretaria Legal y Técnica de la Gobernación y Asesora Legal en la Coordinación de Gestión del Ministerio Publico de la Defensa y Pupilar de la Provincia de Mendoza, en el que se ha desempeñado Ad Honoren para colaborar con la gestión de un Ministerio con un paupérrimo presupuesto a cargo de una mujer.

En lo institucional encaró la fundación de la masonería femenina en la Provincia de Mendoza, en donde dirigió en distintos tiempos las Logias Aurora Andina y Portal de Luz, ha participado en el Tribunal de Honor de la Institución, ha sido delegada ante el Consejo de la Gran Logia y en la última gestión a cargo de la Doctora Mariela Rodríguez Ruiz fue quien tuvo a su cargo la Dirección Nacional del grado de Compañeras.

La Gran Logia Femenina de Argentina nace a su vida institucional en el 2002 luego de un largo proceso de perseverancia de mujeres argentinas encarado en busca de generar un espacio masónico femenino, quienes sumaron esfuerzos con las integrantes de la Gran Logia Femenina de Chile para lograr la formación necesaria para la conformación institucional, la cual se alcanzó el 6 de julio de 2002.

A partir de ese hecho histórico, sus integrantes han trabajado incansablemente por crecer y proyectar la institución a todo el territorio nacional, logrando contar con 18 Logias, diversos espacios institucionales en desarrollo en un alto porcentaje de las provincias argentinas, a los que se suman cada vez mayor cantidad de mujeres dispuestas a desarrollar su espiritualidad, a formarse como librepensadoras, y a comprometerse con la construcción de una sociedad más justa, equitativa, inclusiva, tolerante y fraterna.

El crecimiento de la masonería femenina no solo se ha producido internamente en nuestro país sino que ha proyectado su participación en organismos internacionales, como el Centro de Comunicación e Información de las Potencias Firmantes del Llamado de Estrasburgo (CLIPSAS), una organización internacional de jurisdicciones soberanas francmasónicas, siendo además miembro con carácter especial consultivo del Consejo Económico y Social (ECOSOC), de la Organización de las Naciones Unidas (ONU); la única organización internacional francmasónica que hace aportes en materia de derechos humanos, igualdad de género, libertad de conciencia y laicismo en el máximo escenario de la política internacional.

La Gran Logia Femenina Argentina fue parte del nacimiento de la Federación Americana de Masonería Femenina (FAMAF) que integra a las Grandes Logias Femeninas de América cuyos orígenes están guardados en los Encuentros Latinoamericanos en los que las mujeres masonas de Argentina han participado colaborativamente con ponencias sobre temas de interés social y ciudadano, teniendo nuestro país en la actualidad la presidencia de esa Federación.Además, integra el Comité de Ligazón Internacional de Masonería Femenina (CLIMAF), que reúne a más de 20.000 mujeres masonas y tiene como objetivo encontrar un espacio de reflexión, intercambio y acciones conjuntas que promuevan los valores masónicos universales y democráticos, en general, y los de la Masonería Femenina en particular.

El partido Colorado agita el odio contra los masones en Paraguay

El partido Colorado agita el odio contra los masones en Paraguay

El partido Colorado de Paraguay -de corte conservador- ha iniciado una campaña de desprestigio contra la masonería a través de los principales medios de comunicación del país. La razón: la elección de masones del partido Liberal en la Corte Suprema.

Diversos medios de comunicación nacionales, por boca del ministro Manuel Dejesús Ramírez Candia, perteneciente a la citada organización, han acusado abiertamente a la masonería de urdir una trama para copar puestos de la judicatura. Al parecer, están particularmente molestos por la designación del presidente de la Corte Suprema, organismo que se encarga del poder judicial.

En concreta citan la designación como presidente del masón y miembro del partido Liberal Dr. César Diesel Junghanns. A entender de los colorados, este hecho es prueba suficiente para plantear que existe una conspiración. El ministro Ramírez Candía aún va más lejos en sus acusaciones masofóbicas, al sostener que muchos procesados por corrupción pública están obteniendo beneficios gracias a la selectividad que existe a la hora de resolver los casos que llegan hasta la máxima instancia judicial.

En la imagen, el ministro colorado Ramírez Candía.

La elección de César Diesel, de acuerda a la opinión del colorado, “tuvo la particularidad de que hubo dos votos en blanco y dos ausencia, lo que demuestra que es una elección atípica y que no estoy solo en esta postura”.

Insiste Ramírez Candía en que para integrar el nuevo Consejo de Superintendencia de la Corte, que completan los ministros César Garay Zuccolillo y Luis María Benítez Riera, como los vicepresidentes primero y segundo, no se produjo la conversación que suelen entablar los ministros en el décimo piso del Palacio de Justicia de Asunción.

Los infundios alcanzan su paroxismo cuando se comprueba que aún a pesar de estos nombramientos, la CSJ sigue manteniendo la hegemonía de los conservadores. La última vez que un liberal ocupó un cargo parecido fue en 1997, cuando Enrique Sosa Elizeche detentó la presidencia de la Corte Suprema.

El ministro, pese a ello, se queja de que la masonería tiene incidencia en todos los ámbitos de la justicia paraguaya. “Para ese sector hay cierta agilidad, pero no en la Sala Penal, porque los ministros que integramos no nos dejamos llevar por los masones”, continúa en su alegato masofóbico.

Ciertamente, en la elección para la Corte Suprema de Justicia de César Diesel como nuevo presidente, no hubo unanimidad. El delirio intelectual del ministro ha provocado que varios dirigentes paraguayos le exijan disculpas. Tal es el caso del doctor Alberto Martínez Simón.

Desde el mundo conservador paraguayo existe cierta costumbre de acusar a la masonería de injerencias en la Corte Suprema, con el agravante de culpares de trabajar mancomunados con las cofradías de la ANR y grupos mafiosos.

No se puede soslayar el hecho de que los dos partidos mayoritarios de Paraguay son el partido Colorado y el partido Liberal. Este último, de corte centrista, es el más antiguo del país. Por sus filas han pasado numerosos masones y fue refundado en la clandestinidad por Domingo Laíno en 1978. En su historial destaca que fue el principal opositor al régimen dictatorial del general Alfredo Stroessner, imperante en el país desde 1954. Lo mismo hizo con el anterior régimen del también dictador Higinio Morínigo. Debido a sus convicciones, sufrió una constante persecución durante los citados regímenes dictatoriales.

Así que Hijos de la Viuda, tras contarles los hechos objetivamente, nos despedimos editorializando: estén alerta, porque aquí está la diáfana explicación a estas lamentables palabras y la persecución que sufrimos por los enemigos de la libertad, ya sea ora en Paraguay, ora en Venezuela, o en el pretérito en España.