Obediencias masónicas de todo el mundo denuncian los abusos de la dictadura castrista

La represión policial que ha desplegado la dictadura encabezada por Díaz Canel contra el pueblo cubano, ha provocado la reacción unánime de infinidad de obediencias masónicas de todo el mundo, especialmente del continente americano.

Si la primera en poner el grito en el cielo contra la situación fue la Unión Masónica por la Libertad de Cuba, a ésta siguió la Gran Logia de Cuba y el Supremo Consejo del Grado 33, que rompieron su tradicional silencio sobre temas políticos y no tardaron en condenar la dureza policial. La Gran Logia Unida de las Antillas, formada por masones cubanos en el exilio y conocida por su beligerancia con el régimen, también expresó su malestar. Ya retumba con fuerza el nuevo lema de los insurgentes. Frente al “patria o muerte" acuñado durante la revolución socialista, suena el rugido luminoso de “patria y vida".

Todos estos pronunciamientos han provocado un efecto dominó. Al cierre de esta edición, circulaban como la pólvora en redes sociales escritos del Supremo Consejo del Grado 33 para la república de Argentina, el Gran Oriente Federal de la República de Argentina, la Gran Logia de Honduras, la Zona 2 de la Confederación Masónica Interamericana, la Gran Logia del Valle de México, la Gran Logia de Uruguay, la Gran Logia de Chile, la Gran Logia de Costa Rica, la Gran Logia del Estado de Hidalgo, la Confederación de Logias Regulares de los Estados Unidos Mexicanos, la Orden de Constructores Masones de la República de Cuba, la Gran Logia de Perú, la Gran Logia de Ecuador o el Gran Oriente Independiente de Sao Paulo, entre otros que han llegado hasta esta redacción, aunque probablemente sean muchas más obediencias las que estén expresando su indignación contra un régimen político que se tambalea y que cada vez tiene más dificultades para legitimarse.

EL SILENCIO DE ESPAÑA

Pese a la solidaridad que están mostrando las obediencias masónicas americanas con sus vecinos de Cuba, desde estas páginas echamos de menos unas palabras de aliento al pueblo cubano por parte de las obediencias masónicas españolas, tan vinculadas históricamente con la isla. Igualmente, las logias del continente europeo parecen ajenas a la crisis política del país.

La situación es tan tensa, que la policía política cubana interrogó este viernes a José Ramón Viñas Alonso, Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba, luego de que este enviara una carta al gobernante cubano Miguel Díaz-Canel denunciando la represión contra los cubanos en las manifestaciones de la última semana, según ha informado Cuba.net.

El líder masón fue interrogado en la unidad de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) ubicada en Zapata y C, municipio de Plaza de la Revolución, en La Habana. El Soberano fue entrevistado en la unidad por tres oficiales que “cuestionaban la posición de la masonería ante los hechos” y que le sugirieron a Viñas Alonso redactar una misiva “sobre la vacuna y otros logros”.

La policía cubana sugirió a Viñas Alonso redactar una misiva “sobre la vacuna y otros logros”.

A continuación, pueden conocer los distintos comunicados que han llegado a nuestras manos:

Comunicado de la Gran Logia de Cuba.

Comunicado del Supremo Consejo del Grado 33 para la república de Cuba

Comunicado de la Gran Logia de las Antillas. Parte 1.

Comunicado de la Gran Logia de las Antillas. Parte 2.

Comunicado del Supremo Consejo del Grado 33 para la república de Argentina.

Comunicado del Gran Oriente de Argentina.

Comunicado de la Gran Logia de Honduras.

Comunicado de la Gran Logia del Valle de México.

Comunicado de la Gran Logia de Uruguay.

Comunicado de la Gran Logia de Chile.

Comunicado de la Zona 2 de la Confederación Masónica Interamericana.

Comunicado de la Gran Logia del Estado de Hidalgo.

Comunicado de la Confederación de Logias Regulares de los Estados Unidos Mexicanos.

Comunicado de la Orden de Constructores Masones de la República de Cuba.

Comunicado de la Gran Logia de Perú.

Comunicado de la Gran Logia de Ecuador.

Comunicado del Gran Oriente de Sao Paulo.

Organizaciones masónicas cubanas secundan la huelga general para derrocar la dictadura

Organizaciones masónicas cubanas, como la Unión Masónica por la Libertad de Cuba, se han adherido al llamamiento a la huelga general que los colectivos cívicos han iniciado para derrocar la dictadura. Brian José Infante Machín, en nombre de la citada entidad masónica, difundía en redes sociales el llamamiento a protestar por “la brutal represión a los reclamos pacíficos del pueblo, para exigir el cambio total del sistema y la salida del poder de la dictadura”.

Históricamente, la masonería cubana ha mantenido una situación de neutralidad ante la situación del país; sin embargo, destacados dirigentes masones se han mostrado abiertamente en contra de la dictadura. Tal es el caso de Ángel Santiesteban Prats, que ha pasado por las prisiones de la isla por sus críticas al régimen. 

Mientras tanto, la ONU está monitoreando la situación en Cuba y ha aseverado que espera que se “respeten plenamente” la libertad de expresión y reunión pacífica en el marco de las protestas ocurridas en calles de las principales ciudades de la isla para protestar contra el Gobierno.

El viceportavoz de la Secretaria General de Naciones Unidas, Farhan Haq, ha respondido en rueda de prensa, a preguntas sobre las manifestaciones en el país, sobre lo que ha recalcado que la posición de la organización sobre la “necesidad” de respetar estos derechos. “Esperamos que este sea el caso”, ha confiado Haq, para incidir en que se encuentran siguiendo la situación con el objetivo de “asegurar” que se respeten los “derechos básicos” de las personas.

Asimismo, en respuesta a cuestiones sobre ataques a la prensa en el marco de la movilizaciones en la isla, ha hecho hincapié en que ésta “tiene que ser libre para realizar su trabajo sin acoso, sin violencia o amenaza de violencia”. “Ese es ciertamente el caso en esta situación también”, ha añadido.

  • El pueblo cubano se ha echado masivamente a la calle reclamando libertad.

Medios opositores han informado de un “levantamiento popular” en el que “miles de cubanos se lanzaron a la calle” el domingo y han publicado vídeos de redes sociales de manifestaciones en La Habana, Santiago, Santa Clara, Ciego de Ávila, Camagüey, Bayamo, Guantánamo, San José de las Lajas, Holguín, Cárdenas y también en puntos del exterior, como la Puerta del Sol de Madrid.

En este contexto, se han denunciado detenciones, violencia y desapariciones de manifestantes y opositores. Sin embargo, el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, ha defendido que “este domingo en Cuba no hubo un estallido social, sino hubo disturbios y desorden”.

Acusan al Gran Maestro de la Logia de Cuba de “aliarse con el castrismo”

La Gran Logia Unida de las Antillas, formada por masones en el exilio en Miami, ha acusado al Gran Maestro de la Logia de Cuba, Ernesto Zamora, de “aliarse con el castrismo”. Las críticas se deben un comunicado de prensa difundido recientemente por éste en redes sociales.

Ernesto Zamora, Gran Mestro de la Gran Logia de Cuba.

Las palabras de Zamora han tenido respuesta por parte de los masones exiliados, quienes condenan “el silencio y complicidad del representante de la masonería en la isla ante los abusos del régimen castrista en contra del pueblo”.

A continuación, pueden leer íntegramente el comunicado de la Gran Logia Unida de las Antillas. Igualmente, en la imagen los lectores pueden acceder al comunicado de la Gran Logia de Cuba para que puedan conocer ambas informaciones y sacar sus propias conclusiones.

Edificio Masónico “Juan Francisco Medina”

1883 SW 1ra Street Miami Florida 33 135

mayo 10 del año 2021

Despacho del Muy Respetable Gran Maestro.

I.H. Carlos Goicolea Vázquez.

A las Logias de nuestra Jurisdicción.

A los Grandes Funcionarios.

A Los Ex Grandes Maestros.

Nuestra postura ante la servil y bochornosa carta del Muy Respetable Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba de A.L. y A.M. Ernesto Zamora dirigida a los masones cubanos en la Isla.

En días pasados conocimos de una misiva del Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba dirigida a los masones cubanos en Cuba, la cual ha causado profunda indignación por parte de un numeroso grupo de hermanos, tanto dentro como fuera de la Isla.

Consecuentes con el sentir de los hermanos que componen las logias constituyentes de la Gran Logia Unida de las Antillas de A. L. y A. M. expresamos total rechazo ante tan servil y cobarde actuación del máximo representante de la masonería cubana.

De nada vale ahora al final de su mandato, tratar de justificar lo injustificable, pues dicha carta no refleja otra cosa que no sea el servilismo y la cobardía.

¿Cómo es posible que este Gran Maestro se calle ante el dolor y sufrimiento del pueblo que carece de lo más mínimo, hasta del agua para poderse asear, o de un digno plato de alimentos para el consumo familiar?  Hemos visto con tristeza y dolor los enfrentamientos por alcanzar algo para llevar a casa y poder subsistir.

¿Cómo puede el Gran Maestro callar ante esto y no señalar a los únicos responsables de tanta miseria? ¿Cómo puede callar ante las palizas y arrestos arbitrarios a valientes cubanos por el simple hecho de reclamar el ejercicio de sus derechos? ¿Dónde han quedado los principios y juramentos masónicos del todavía Gran Maestro Zamora?

Los principios sagrados de la Masonería de Libertad, Igualdad y Fraternidad no tienen vigencia en estos momentos en la proyección del Gran Maestro. Para colmo se sitúa el señor Zamora en el lugar de un vocero político oficialista del régimen comunista cuando expresa que el momento económico que vive Cuba se debe a políticas de gobiernos no afines a nuestro sistema, reconociendo descaradamente que el sistema Castro Comunista y unipartidista es su sistema, menospreciando el libre pensar del resto de los masones cubanos, que no tienen por qué aceptar un sistema totalitario y dictatorial como suyo.

El Gran Maestro muy dócilmente llama autoridad a un desgobierno que lleva 62 años en el poder absoluto, donde no se aceptan otras ideas que no sean las de los autócratas que lo componen. Sabe muy bien que nuestra sufrida Patria vive bajo una dictadura, pero trata de ocultarlo con un falso mensaje de paz y cordura. Nosotros, masones cubanos exiliados, queremos una paz verdadera y duradera que emane de una república que pueda vivir en libertad y sana democracia, donde cada individuo pueda hacer uso de su libre derecho de expresión y tenga garantizado el desarrollo de sus capacidades en beneficio propio, de su familia y de la sociedad. Sepa el Gran Maestro Zamora que nosotros, los masones cubanos del exilio no callaremos ante estos actos que los consideramos despreciables, pues cooperar con un régimen como el que existe en Cuba es ser parte de la represión; sepa también que la Historia recogerá estas actuaciones, que no son solo la suya, pues hay otros tan despreciables que ni siquiera podemos decir sus nombres porque nos asquea pronunciarlo.

Solo el tiempo y la historia sabrá juzgar los hechos y las acciones de aquellos que algún día tendrán que rendir cuenta de sus actos al mundo masónico ante el G.A.D.U.

Carlos Goicolea Vázquez                                        Pedro M. Sardiña Pino

 Gran Maestro                                                           Gran Secretario.

Comunicado de la Gran Logia de Cuba.

La Gran Logia Unida de las Antillas rechaza la actitud del líder de los masones cubanos.

Ofrenda floral en memoria de los mártires de la brigada 2506

Ofrenda floral en memoria de los mártires de la brigada 2506

Pie de foto de imagen destacada: Un momento de la ofrenda floral realizada por masones cubanos.

Miembros de la Muy Respetable Gran Logia Unida de las Antillas, realizaron en Miami una ofrenda floral depositada por masones cubanos, honrando a los mártires de la gloriosa brigada 2506.

Durante la jornada  del 18 de abril se sucedieron las actividades de recordatorio, con la presencia de numerosas organizaciones y miembros de la diáspora cubana. A continuación, reproducimos íntegro el comunicado difundido por la citada obediencia con motivo del homenaje.

“Honrar, honra, así lo expresaba nuestro Apóstol José J Martí. Un acto digno de celebrar y rendir merecido homenaje a los mártires de la Brigada 2506 que perecieron en la batalla de bahía de Cochino en Cuba.

Pie de foto de imagen destacada: Un momento de la ofrenda floral realizada por masones cubanos.

Miembros de la Muy Respetable Gran Logia Unida de las Antillas, realizaron en Miami una ofrenda floral depositada por masones cubanos, honrando a los mártires de la gloriosa brigada 2506.

Durante la jornada  del 18 de abril se sucedieron las actividades de recordatorio, con la presencia de numerosas organizaciones y miembros de la diáspora cubana. A continuación, reproducimos íntegro el comunicado difundido por la citada obediencia con motivo del homenaje.

“Honrar, honra, así lo expresaba nuestro Apóstol José J Martí. Un acto digno de celebrar y rendir merecido homenaje a los mártires de la Brigada 2506 que perecieron en la batalla de bahía de Cochino en Cuba.

Aún cuando no se cumplió el objetivo principal de retomar el control de Cuba y frenar así el avance del comunismo en la isla, se mostró la decisión de valerosos hombres que arrojaron coraje y valor antes las inclemencias que se les presentaron y la lucha desigual en la que se vieron involucrados, superados por números de hombres y con una clara desventaja del arsenal militar ante la retirada del apoyo que esperaban por parte del ejército de los Estados Unidos.

Abandonados en medio de la lucha, no menguo su valor, coraje y compromiso con la patria. Hoy ha más de 60 años de tan heroico acto, y en vista de las vicisitudes, carencias y miseria en que se encuentra nuestra patria Cuba, nosotros los masones cubanos hemos de seguir el espíritu de lucha de los combatientes de la Brigada 2506, hoy más que nunca nuestro pueblo lo necesita. Hemos de retomar el deber que como fraternidad nos debemos con nuestro pueblo y con todos los oprimidos del mundo.

La Gran Logia Unidad de las Antillas, una digna representación de masones cubanos en el exterior, amantes de la patria y de las libertades sociales, nos comprometemos a seguir luchando por la libertad de Cuba. No puede haber mejor obra esculpida que no sea el goce de una sociedad en sus principios de justicia y democracia como pilares de una verdadera República”.

Ángel Santiesteban-Prats, el masón rebelde que lucha contra la dictadura

Ángel Santiesteban-Prats, el masón rebelde que lucha contra la dictadura

Pie de foto de imagen destacada: Ángel Santiesteban-Prats con las damas de blanco

Altos dignatarios de la masonería cubana hablan abiertamente en medios de comunicación contra la dictadura de Raúl Castro. El periodista y escritor Ángel Santiesteban-Prats es el vivo ejemplo del sueño por la libertad.

Con su verbo rebelde, ha sido en dos ocasiones Gran Decano de la Meritísima Asociación de Veteranos Masones en Cuba, cargo de mucho prestigio en la nación, y es grado 33. En una entrevista concedida al periódico Hechos de Hoy, habla sin pelos en la lengua sobre la durísima situación que sufre el pueblo cubano. En estas páginas ofrecemos un extracto de sus esclarecedoras palabras, algunos retazos de su blog y otros documentos de interés de la asociación Reporteros sin Fronteras.  Si los masones gritan en sus tenidas libertad, igualdad, fraternidad, este artículo va en honor de esos luchadores.

El masón, periodista y escritor Ángel Santiesteban-Prats sigue encarcelado por un delito que no cometió

Fue iniciado en la fraternidad hace 34 años. Comenzó a los 21 (la edad en la que se permite ser masón), allá por el lejano 1987, pero desde dos años antes ya estaba cooperando con su logia, mientras esperaba por la admisión. Desde estas páginas, queremos invitar a todos nuestros lectores a visitar su blog:

https://blogloshijosquenadiequiso.wordpress.com/ y, si llegara el caso que nos pudiera leer, transmitirle nuestra más fraternal apoyo.           

Siempre fue una ilusión de su madre que fuera masón. Ella le inculcó ese camino. También se hizo escritor porque era lo que ella deseaba.  En cuanto a la masonería, recién le han otorgado el más alto honor que puede aspirar un masón, que es el grado 33º efectivo de la masonería escocesa. Confiesa sentirse muy orgulloso, sobre todo porque cree que la mayoría de sus hermanos le creen útil, que es a lo que él aspiro, a servir a la institución como ha hecho durante más de tres décadas.

La masonería en Cuba ha logrado subsistir porque se ha adaptado a los tiempos que le tocaron vivir. Se ha encerrado dentro de sus templos y ha olvidado todo pronunciamiento social, justificándolo con los preceptos y legislaciones internas.

Actualmente se encuentra encarcelado en la Prisión Unidad de Guardafronteras, La Habana, por un delito que no cometió y por el que deberá cumplir cinco años de condena. Entró en prisión el 28 de febrero de 2013 y lo han ido trasladando de centros penitenciarios. El 28 de abril debió salir en libertad condicional, pero no lo han liberado. También espera desde el 4 de julio de 2013 la revisión de su amañado e injusto juicio, revisión que la dictadura castrista se ocupa de que nunca se concrete. Ese mismo año Ángel recibió el Premio Internacional ‘Franz Kafka de Novelas de Gaveta’, concedido en Praga, por ‘El verano en que Dios dormía’

La vida de un cubano que vive dentro de Cuba y manifiesta públicamente su oposición al régimen e​​s terrible. La maquinaria represiva es de una crueldad sin límites para que no se levanté la voz contra ellos.

El movimiento ajefista cumple 85 años en Cuba

El movimiento ajefista cumple 85 años en Cuba

Patrocinados por las logias, las organizaciones ajefistas prestan una especial atención a la educación de los jóvenes en los valores de la fraternidad universal

FUENTE: Gran Comisión para Jóvenes AJEF de Veracruz

Hacia 1930, la masonería cubana buscaba, con enormes esfuerzos, mantenerse ante una persecución sin precedente. Fernando Suárez Núñez, inspirado en las ideas del V. H. José Martí, encuentra en los jóvenes la única esperanza de continuidad no sólo de la masonería, sino de Cuba como nación libre y soberana.

Cada 9 de febrero, renacen las palabras de Martí: «Hombres haga, quien quiera hacer pueblos». Sus ideas pedagógicas cobran vida en la pluma de Suárez Núñez, quien escoge de entre sus mejores alumnos e hijos de masones, la piedra a moldear con la escuadra y el compás. Se presenta la iniciativa  formalmente el 4 de Agosto de 1935, en una sesión extraordinaria en las instalaciones del Hogar Nacional Masónico ‘Llansó’. Se nombra una comisión para presentar el proyecto definitivo, el cual es analizado en sesión del 15 de enero de 1936, en la R. L. S. «Perseverancia».

            El 9 de febrero del mismo año se constituye la primera Logia AJEF, con el nombre de ‘Esperanza’, iniciándose a 82 jóvenes en el salón de actos de la Gran Logia de la Isla de Cuba. A 85 años, brilla con gran esplendor.

            Aunque inicialmente las organizaciones locales eran conocidos como logias AJEF, el título ha cambiado a taller con el fin de reforzar el hecho de que aunque es muy afín a la masonería, no es estrictamente tal cosa, sino una organización anexa. Cada taller está patrocinado por una logia masónica, en soporte económico y moral.

            La idea se expandió por muchos países de Hispanoamérica, con gran acogida y éxitos rotundos. Sus principios y sus fines emanan de la masonería universal, por el mejoramiento de la vida social, moral y cultural de todos los jóvenes de Cuba y del Mundo, con el fin de fomentar los valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad.

Los investigadores confirman la filiación masónica de José Martí

Los investigadores confirman la filiación masónica de José Martí

Hoy recordamos a José Martí, cuyo natalicio se produjo el 28 de enero de 1853 en La Habana (Cuba). El análisis e investigación histórica de los documentos hallados en los fondos de la logia Fernandina de Jagua permite considerar demostrada documentalmente la filiación masónica de José Martí. Militó en la logia Caballeros Cruzados Nº 62. Obtuvo el grado de maestro masón y ocupó el cargo de Secretario en el taller, donde empleó el nombre simbólico de Anahuac. José Martí se formó masónicamente en España, done ejerció una destacada actividad.

La noticia acerca del hallazgo que confirmaba la afiliación masónica de José Martí no extrañó a muchos y a otros les sirvió para confirmar sus sospechas. Desde su propia muerte en combate son disímiles las hipótesis que se han gestado acerca de su pertenencia a los Masones, pero son pocas las pruebas reales que se tenía de ello hasta hace muy poco tiempo. Y dio la casualidad que fuera en la ciudad cubana de Cienfuegos donde un investigador local diera con la prueba más contundente que aseguraba que José Julián Martí Pérez en realidad sí era Masón.

Documentos hallados en una logia de la ciudad de Cienfuegos, confirman la afiliación masónica de José Martí, quien tuvo esa influencia de sus más cercanos maestros como José María de Mendive y ya militaba en esa organización a los 18 años.

La incorporación del Héroe Nacional de Cuba a esa cofradía quedó confirmada gracias a los hallazgos realizados por el V.·. H.·. Samuel Sánchez Gálvez, maestro masón de la R.·. L.·. Fernandina de Jagua e investigador cienfueguero, que mostró el expediente de Amelio de Luis Vela de los Reyes, donde aparecen varios pliegos firmados por Martí en una logia en España.

El primero de estos, fechado el cuatro de julio de 1871, es un diploma de maestro Masón emitido a Vela de los Reyes, donde junto a otras firmas -hoy en proceso de investigación, resalta la tan conocida de José Martí.

Además, aparece una carta dirigida a esa persona donde se le anuncia su elección para la entidad, y está acompañada del seudónimo de Anahuac, usado por el patriota cubano para timbrar algunos de sus artículos, y que incluye la rúbrica, ese trazo final tan usado en otros tiempos.

Eduardo Torres Cuevas, Doctor en Ciencias Históricas corroboró categóricamente como conclusivo el hallazgo realizado por Samuel Sánchez Gálvez, su pupilo, y alertó sobre las nuevas interrogantes abiertas ahora sobre este tema y en las cuales deben centrarse futuras indagaciones.

Presentes en las actividades en Cienfuegos de la XVI Feria Internacional del Libro, Cuba 2007, Torres Cuevas y Sánchez Gálvez confirmaron con especialistas que pertenecen a Martí la firma y el seudónimo. Incluso el vocablo indígena de Anaguac, con que más tarde se adjudica los artículos en México, era el nombre dado por los primeros habitantes al continente, mucho antes de ser llamado América.

El hallazgo aconteció en la Logia Fernandina de Jagua, cuando el profesor Gálvez, de la Universidad Carlos Rafael Rodríguez, realizaba una búsqueda para su tesis de doctorado, relacionada con la masonería en Cienfuegos.

Cuevas declaró a la prensa que ya se tenía información sobre la relación de Martí y la masonería, ya que sus propios textos lo infieren, además de los escritos de su amigo Fermín Valdés Domínguez, mas, siempre se reclamaron pruebas documentales para confirmarlo, sin que apareciera hasta ahora el mínimo pliego.

Abundó sobre la importancia de este descubrimiento, que aporta más luz sobre el pensamiento martiano y da elementos para comprender al hombre en toda su magnitud, y propuso continuar esa pista en países como EE.UU., México, Venezuela.

Refirió que gran parte de los patriotas cubanos iniciadores de las luchas independentistas eran masones, desde Carlos Manuel de Céspedes, incluso mencionó a los hermanos Federico y Adolfo Fernández Cavada, del propio Cienfuegos, quienes aportaron mucho a la causa revolucionaria.

Antecedentes sobre la militancia masónica de Martí

Existen testimonios de personas que conocieron a Martí en los que expresaban que este había sido masón, como las declaraciones de Francisco Solano Ramos y de Fermín Valdés Domínguez. Hasta hace solo unos años esta era la única información referente al tema pues no había pruebas documentales que demostraran la veracidad de dichos planteamientos.

En 1899 muere el masón Dr. Francisco Solano Ramos. Luego de su muerte Aurelio Miranda publica en la Revista La Gran Logia una nota en la que lamentaba la imposibilidad de contar con un testimonio sobre la iniciación masónica de Martí en una logia en España que Solano había prometido.

Los días 19 y 20 de mayo de 1908 fue publicado en el periódico “El Triunfo” de La Habana el artículo “Ofrenda de Hermano” escrito por el gran amigo de Martí Fermín Valdés Domínguez, en el cual mencionaba que en las noches en que no había carga de estudio las dedicaban al teatro y a la logia, la Logia Armonía, la que presidían el General Pierrad y el notable músico Max Marchal, en la que Martí era Orador, título que es dado a alguien que ocupa un cargo masónico. Suponiendo que al general que se refiriera Valdés Domínguez fuera Blas Pierrad Alcedar, existe la contradicción de que entre las actividades parlamentarias, mítines, detenciones y otras actividades políticas en la que se veía envuelto, era escaso el tiempo que le quedaba para dirigir las tenidas de la logia Armonía No 52, especialmente por el hecho de que esta logia fue suspendida de derechos masónicos desde septiembre de 1871.

Todas las teorías apuntan a que Martí se inició en la logia Armonía No 52, sin embargo, no existen registros documentales con los que se pueda validar esta teoría.

Sánchez Paz cuenta que, según informaciones aportadas por Victorino Martínez de León, miembro del OGAU y secretario del embajador de Cuba en España “la logia Armonía había efectuado, desde el 6 de diciembre de 1871 al 20 de marzo de 1873, 10 iniciaciones, 25 afiliaciones y regularizaciones, expidió 24 diplomas de grado 3º, 9 del 4º, 5º del 5º, 2 del 6º, y 8 de Rosa Cruz [o, más bien, grado 7º del Rito Francés]”. La única explicación fiable de que la logia no dejara rastros de estas actividades es que incurriera en diversas irregularidades masónico-administrativo.

A pesar de ser más remota, cabe la posibilidad de que Valdés Domínguez se refiriera al General de Brigada Fernando Pierrad quien fuera diputado a la Asamblea en 1873 por Madrid. Sin embargo, no existen indicios creíbles acerca de su vinculación a la Masonería, a diferencia de Blas Pierrad quien fuera de los más prestigiosos miembros españoles del OGAU. También menciona Valdés Domínguez que en esta logia se reunían jóvenes cubanos y notables literatos y periodistas, personas con los que a lo largo de su vida Martí tuvo contacto en todos los países que visitó.

Desde las primeras décadas de la República Neocolonial constituyó una tarea importante para los masones encontrar elementos concretos que demostraran la militancia masónica de José Martí. Con este objetivo se realizaron numerosas gestiones en Estados Unidos, México y España, por ser países en los que pasó largos períodos de tiempo durante su vida como exiliado y tuvo un importante contacto con masones o instituciones masónicas en los mismos.

El capitán del Ejército Libertador y masón Ángel Rosendo Zayas publica en 1931 un folleto bajo el título “El Francmasón de la República de Cuba y su Hermano José Martí Pérez” el cual expresa el profundo respeto y admiración que sentía los masones por José Martí, cuyo nombre llevaban numerosas logias simbólicas y cuerpos escoceses, además de las diferentes mociones que fueron aprobada por las distintas logias de la jurisdicción de la Gran Logia de la Isla de Cuba como homenaje al Apóstol. Luego en 1935, el Ex-Gran Maestro Dr. Gabriel García Galán nombró una Comisión Especial encabezada por Miguel Ángel Valdés para investigar en Cuba y el exterior si Martí había pertenecido a alguna otra logia además de la “Armonía”, aunque esta investigación no arrojó evidencia alguna de este hecho.

Dos años más tarde, en 1937, el mismo Miguel Ángel Valdés publica un folleto de 30 páginas bajo el nombre “Martí, Masón” resultado de una profunda investigación, siendo uno de los trabajos más completos que se habían realizado sobre el tema en esa época. El trabajo de Valdés está orientado en dos direcciones: la primera que aborda el tema de los testimonios y evidencias existentes sobre la militancia masónica de Martí y el segundo, es una revisión de los ideales masónicos presentes en los escritos martianos, que tienen puntos en común con los ideales de la fraternidad. Algunos de estos ideales son los referentes a las religiones y la supervivencia del alma, el concepto del honor y del deber, el amor a la familia, el amor a la Patria, el amor a la humanidad y el amor a todo, entre otros, elementos que defiende utilizando fragmentos de sus escritos en los que están tanto explicita como implícitamente.

 

La investigación de Valdés aporta algunos elementos que están dirigidos a la vida masónica de Martí en New York. Plantea el autor que según informaciones aportadas por Joaquín Navarro Palomares “Martí presidio en New York la Logia “Sol de Cuba No. 39”, perteneciente al Oriente de la Gran Logia “Prince Hall” y que siendo Martí Venerable Maestro de la misma se iniciaron en ella el General Antonio Maceo y otros patriotas en 1894″. No obstante, el autor aclara que esta información fue desmentida por otro hermano el cual afirma que Maceo fue iniciado en Panamá. De igual manera recoge testimonios de terceras personas que afirman haber participado con Martí en actividades vinculadas directamente a la masonería.

En 1946 es publicado “Martí en la Masonería” del masón mexicano Camilo Carrancá Trujillo, resultado de una investigación exhaustiva realizada por el investigador. Plantea Carrancá que durante su estancia en México es imposible que Martí no se afiliase a la Masonería debido a que en la Logias era donde existían mayores posibilidades de obtener apoyo y recursos económicos para los cubanos que se encontraban luchando en las campiñas mambisas en esos momentos. Las Logias eran lugares donde las ideas liberales eran bien acogidas entre sus miembros, por lo que las ideas de liberación de la patria de José Martí contaban con partidarios entre estos intelectuales que se reunían en el lugar. Similar situación había ocurrido en España, donde presuntamente se inició Martí en la Masonería. Los más liberales se reunían en las logias masónicas, como la Logia Armonía en la que además de los españoles liberales se reunían cubanos que trataban de ganar aliados para la causa cubana. No obstante, las consideraciones de este trabajo realizado por el mexicano Trujillo se basan en la interpretación y lectura entre líneas de una serie de artículos periodísticos publicados por José Martí en la que hace alusión a su asistencia a algunas de las actividades realizadas por estas organizaciones y por los elementos planteados en defensa de los principios de la masonería y sus practicantes. Entre los contactos en México cabe destacar al cubano Nicolás Domínguez Cowan, fundador del primer periódico masónico en Cuba.

No obstante, se puede apreciar claramente el aprecio y respeto que sentía el Apóstol por la Masonería al expresar en una carta al señor Adrian Segura publicada en “La revista Universal”: “Hubiera yo deseado que aquél Segura fuera Ud. porque así me llevaría hacia Ud. un lazo más de fraternidad y simpatía”.

En un texto titulado Martí en Santo Domingo el autor Emilio Rodríguez Demoriz plantea refiriéndose a la entrevista entre Martí y Gómez: Cumplió su deber visitando con el Generalísimo la Respetable Logia “Quisqueya”, eslabonándose con aquellos generosos y buenos hermanos, que tanto bien le hicieron a Cuba. Oí esa noche el torrente elocuente del verbo del Maestro. Mi alma quedó inundada por la divina luz de la Masonería y por los resplandores de aquel hombre maravilloso.

Escribe Alejandro Torres Rivera que en la biografía Nueva y Humana visión de Martí, escrita por Carlos Márquez Sterling se cita un texto de Bernardo Gómez Toro en el que se hace referencia a declaraciones hechas por el Capitán del carguero alemán Nordstrand, Heinrich J. Th. Löwe explicando cómo accedió a trasladar a Martí y otros compañeros a suelo cubano:”…El Sr. Martí me explicó que ellos eran jefes insurgentes y que sus compañeros en Cuba les esperaban para librar su patria del gobierno español. (…) el Sr. José Martí se me daba conocer como hermano, hermano de la francmasonería a la cual yo también pertenecía, yo estaba de acuerdo con los deseos de los señores.”

Según el libro José Martí, 1853-1895 de Ibrahim Hidalgo Paz este encuentro entre Martí y el Capitán Löwe ocurrió el 4 de abril de 1895, gracias a las gestiones del cónsul de Haití en Gran Inagua, adonde habían arribado la noche del día 2, quien era un simpatizante de la causa cubana.

Otro testimonio es el de Pedro García Valdés en un discurso pronunciado en el Salón de Actos de la Sociedad “Unión Club” el 28 de enero de 1931 donde decía que Martí comenzó a sobresalir como orador en la Logia Armonía para luego brillar con luz propia en México, Guatemala, Venezuela y Estados Unidos.

Otro elemento que ha sido utilizado por los defensores de la afiliación masónica de Martí es el hecho de que los masones para comunicarse entre ellos utilizan símbolos, gestos o palabras que los identifiquen entre ellos. Plantea Alejandro Torres Rivera que el uso de la palabra hermano por Martí en su diario para referirse a otra persona es una prueba de dicha militancia. “A las ocho me llamó hermano Nephtalí en Fort Liberté: a las cinco, costeando la concha de la bahía, entró por la arena salina, en Cabo Haitiano.”

Este fragmento es tomado del Diario de Martí con fecha 2 de marzo de 1895, cuando pernocta en casa del haitiano Nepthalí Reyes. La significación de la palabra hermano está dada en la masonería por el hecho de que es con la cual trata un masón a otro. La masonería utiliza como imagen una viuda de la cual todos los masones son hijos, por lo que todos los iniciados son “hijos de la viuda” y es hermano de todo masón. De esta relación surgen las normas de respeto y obligación respecto a otros masones y hacia los hijos de aquellos a los que considere “hermano”.

Luego este término vuelve a ser utilizado para referirse a Nephtalí, el cual responde a Martí cuando este le pregunta lo que le debe por el alojamiento brindado durante la noche anterior: “Comment frère? On ne parle pas d”argent avec un frère.”

Es cierto que no Martí no reconoció abiertamente el hecho de que era masón, pero hay que analizar también que desarrolló su actividad masónica a espaldas de la Iglesia, del Estado Español, de los organismo masónicos regulares y de los enemigos y detractores de la masonería. También haber reconocido su afiliación masónica podría haber representado un error político en su intento de desarrollar una lucha en contra de la metrópoli española, ya que habría representado un obstáculo para obtener el apoyo de algunos sectores y servido de arma de desacreditación política para los enemigos de Martí.

Respecto a los grados masónicos presuntamente alcanzados por Martí está la obtención del grado 30º del REAA aunque tal grado no tiene cabida ni equivalencia en el Rito Francés o Moderno, aunque pudo alcanzarlo por otras vías presumiblemente durante 1872 cuando perteneció a la Logia Armonía No 36 junto a Fermín Valdés Domínguez. Aun así, si obtuvo este grado entre 1871-1873 es excesivamente rápida la exaltación masónica de José Martí.

Samuel autografía un ejemplar de su libro, en la Biblioteca Nacional, institución a cargo de su publicación por Ediciones BachillerPertenece el crédito de haber encontrado estos documentos tan valiosos al profesor de Historia de la Universidad de Cienfuegos Samuel Sánchez Gálvez quien realizaba su tesis doctoral en el tema de “El pensamiento masónico en Cienfuegos entre los años 1878 y 1902”. Estos documentos fueron encontrados en la Logia “Fernandina de Jagua” fundada en Cienfuegos en 1878. Inmerso entre varios documentos centenarios y llenos de polvo se encontró el expediente masónico de Amelio de Luis y Vela de los Reyes. Realmente este nombre no hubiera tenido ninguna importancia de no haber sido por lo mencionado por Fermín Valdez Domínguez en 1908 en “Ofrenda de Hermano” en el cual planteaba que en su estancia en Madrid, él y Martí visitaban la logia Armonía que sostenía un colegio para niños pobres en el cual su director y maestro era don Amelio de Luis y Vela de los Reyes. En dicho expediente se encontraba el diploma de maestro masón de Vela de los Reyes y la firma de José Martí con el grado 30 y el cargo de Secretario General de Sellos en este. Sin embargo el documento no remitía a la logia Armonía a la cual se pensaba que había pertenecido Martí, se refería a la logia Caballeros Cruzados No. 62 perteneciente al Gran Oriente Lusitano Unido (GOLU), un cuerpo masónico que residía en Portugal pero que llegó a tener cerca de 80 talleres por toda España. No obstante algunos autores plantean que es imposible que la logia madrileña Caballeros Cruzados tuviera el número 62 en los registros del GOLU ya que ese número correspondió a la logia Hijos de Hiram, fundada en 1872. A Caballeros Cruzados se le asignó por el GOLU el número 42, según el Boletín del Gran Oriente Lusitano Unido (BOGOLU), considerándose la diferencia de los números como un simple error.

Martí estuvo en contacto con la influencia masónica desde sus primeros años y ya militaba en este tipo de organizaciones a los 18 años. Su padre Don Mariano Martí era masón y se cree que su maestro Rafael María de Mendive perteneciera a la masonería, por lo que desde pequeño Martí estuvo influenciado por estas ideas. Entre los documentos encontrados por Sánchez Gálvez está el diploma de maestro masón emitido a Vela de los Reyes firmado por José Martí y otros miembros con fecha 4 de julio de 1871 y también apareció una carta dirigida a Vela donde se anuncia su elección para dicha entidad firmada con el seudónimo de Anahuac, utilizado por Martí para firmar algunos de sus artículos.

Cabe preguntarse quién era Vela de los Reyes y por qué estaba la firma de José Martí en dicho diploma. Amelio de Luis y Vela de los Reyes era español que había sido deportado por infidencia, o sea de ayudar al movimiento independentista cubano, luego de la Guerra de los Diez Años regresa a Cuba y se establece nuevamente en Cienfuegos donde pasó los últimos días de su vida. Al trasladarse a Cuba era necesario, para poder continuar con su vida de masón en la isla, solicitar la baja de la logia a la que pertenecía en España. Cuando un masón por alguna determinada razón solicita la baja de una logia, ésta está en la obligación de entregarle un certificado donde consta su carácter como miembro de la misma, fecha de ingreso y grado que ha alcanzado hasta ese momento. Este documento es un aval que le sirve para solicitar su ingreso a otra logia en cualquier parte del mundo. Cumpliendo con estos trámites para poder continuar con su vida como masón, solicita la afiliación en Fernandina de Jagua presentando los documentos requeridos.

Diploma de Maestro Masón de Amelio Luis Vela de los Reyes, emitido por la Logia Caballeros Cruzados No. 62, en el cual aparece la firma de José Martí (primera a la izquierda extremo inferior) como Secretario. Este documento, fechado en Madrid el 4 de julio de 1871, es uno de los hallados

Entre los documentos del expediente de Vela de los Reyes aparece un Diploma de Maestro Masón (Grado 30), con fecha 4 de julio de 1871 emitido por la Logia Caballeros Cruzados, perteneciente al GOLU en el que aparece plasmada la firma de José Martí como secretario, un alto cargo de responsabilidad en la logia, en el que ostenta el Grado 30 de Maestro Masón. A pesar de estas evidencias documentales no pude negarse categóricamente que Martí no halla pertenecido a la Logia Armonía, debido a que el documento encontrado está fechado un año antes de que Valdés Domínguez arribara a Madrid, pero está claro que Valdés Domínguez si perteneció a ella, según consta en su diploma de grado 18 expedido en septiembre de 1872.

Otro de los documentos encontrados en el expediente es una carta firmada el 1ro de julio de 1871 que notificaba a Vela que había sido elegido para el puesto de Primer Vigilante de la logia en 18 de mayo de ese año. La carta estaba firmada por el Venerable Maestro de Logia y el Secretario. El primero firmó bajo el seudónimo de Carlos XII, grado 33 y el segundo empleó el nombre simbólico de Anahuac, grado 30.

Estos documentos fueron analizados por especialistas los que concluyeron que se puede afirmar que la firma y la rúbrica bajo las mismas coinciden con la usada por Martí en innumerables ocasiones. Análisis caligráficos realizados por especialistas del Centro de Estudios Martiano garantizaron la veracidad de los documentos. Con este hallazgo, toda duda razonable acerca de la relación Martí y la masonería queda totalmente descartada, pero estos no son los únicos elementos que ubican a Martí dentro de la fraternidad. En sus escritos existen otros elementos que lo relacionan con esta, como el uso de términos propiamente masónicos y la presencia filosófica masónica en sus ideas, que deberá ser analizado a profundidad para poder llegar a conclusiones sobre su pensamiento y su actuar.


Masonería en Cuba

Masonería en Cuba

Masonería en Cuba. La primera referencia sobre la masonería en Cuba la encuentra Eduardo Torres Cuevas entre 1751 y 1754 en el libro “Historia de la Francmasonería” del historiador alemán Joseph Gabriel Findel.

Orígenes

Según Joseph Gabriel Findel , entre estas fechas, la Gran Logia de Inglaterra designó ocho grandes maestros provinciales entre quienes se encontraba uno para Cuba. Si se observan las fechas y los lugares escogidos se comprueba que eran puntos relevantes en la expansión del imperio británico o lugares donde tenían importantes intereses económicos o políticos. En el caso de Cuba no puede desconocerse que ello iba paralelo al proceso de preparación inglés para la toma de La Habana.

La invasión y ocupación de La Habana en 1762 confirman la relación entre las pretensiones de la Gran Logia de Inglaterra y las del imperio británico. No obstante, hay suficientes datos para demostrar que esa masonería no llegó a fundar instituciones en Cuba. De la etapa de la ocupación inglesa de La Habana data lo que se ha llamado el primer documento masónico “cubano” y se publicó por la revista masónica británica Ars Quatour Coronatorun.

Períodos
Primer período (1798-1830)

En la década final del siglo XVIII se origina un profundo cambio en las estructuras económicas cubanas con la generalización del sistema agrario de plantaciones con fuerza de trabajo esclava. La sociedad adquiere un marcado acento esclavista, pero, paralelamente, se incrementa el campesinado y las capas sociales intermedias.

Este contexto se ve fuertemente influido por tres procesos revolucionarios: el norteamericano, el francés y el hatiano. Como consecuencia del levantamiento de esclavos en Saint Domingue, numerosos franceses, hasta entonces residentes en la isla, se trasladan a Cuba, con ellos llegaron las primeras logias masónicas que funcionaron en la mayor de la Antillas.

Esos talleres fueron La Persévérance, La Concorde, L’Amitié y La Bénefique Concorde. El establecimiento de estos puede precisarse en el año 1798. Las dos primeras se establecieron en Santiago de Cuba y las dos últimas en la ciudad de La Habana.

El 17 de diciembre de 1804 se le otorga su carta de constitución a la primera logia masónica creada para Cuba. Llevó el nombre de Le Temple des Vertus Théologales, con el nombre en francés y que venía funcionando desde 1802.

A las logias citadas se une, en Santiago de Cuba, el 18 de noviembre de 1805, otra, también emigrada de Haití, que llevaba el nombre de Réunion de Coeurs.

Como ejemplo de la significación que dentro de la sociedad cubana tuvo el funcionamiento de estas logias, valga aquí decir que las céntricas calles habaneras de Amistad, Concordia y Virtudes tomaron esos nombres de las tres logias que funcionaron en este período en la ciudad.
Segundo período (1830-1868)

Entre 1830 y 1857 no hubo en Cuba ningún cuerpo masónico regular o irregular establecido. A pesar del ascenso del movimiento liberal en la Península, no se autorizó la actuación de cuerpos masónicos. En realidad, Fernando VII había creado el delito de francmasonería, por lo cual ésta era perseguida en las colonias españolas. Otra de las características de la etapa es la entrada de cubanos en instituciones masónicas extranjeras, principalmente de Estados Unidos, México y Francia.

En 1862, la masonería cubana quedó dividida al crearse una nueva institución, el Gran Oriente de Cuba y las Antillas (GOCA). Su origen tuvo un carácter esencialmente patriótico, ético y de reforma social; en él se gestó la Revolución Cubana de octubre de 1868.

Su creador fue el médico y distinguido intelectual Vicente Antonio de Castro y Bermúdez. La pléyade patriótica que inició la guerra de independencia del 68 era miembro del GOCA. El día en que estalla el movimiento revolucionario conocido como Grito de Demajagua o Grito de Yara, el 10 de octubre de 1868, se disolvía en La Habana el GOCA.
Tercer período (1868 – 1898)

La disolución del GOCA no resultó suficiente para detener la represión antindependentista, los actos más violentos y depravados se cometiron en Santiago de Cuba.

En la lista negra de los voluntarios españoles de esta ciudad se incluyó a José Andrés Puente Badell, Gran Maestro de la Logia de Colón; Esteban Miniet, Gran Tesorero de ella y otras prominentes personalidades. Todos fueron llevados, sin juicio, al campamento del ingenio San Juan de Wilson, a siete leguas de Santiago de Cuba y asesinados los días 13, 14 y 15 de febrero de 1870.

A pesar de las difíciles circunstancias por las que atravesaba la masonería durante la primera guerra de independencia cubana (1868-1878), se inició un proceso de restauración.