La Gran Logia de Argentina estrena el documental ‘Roque Pérez, el héroe silencioso’

Con motivo del 150 aniversario de su muerte, el día 17 de julio fue la fecha escogida para presentar por parte de la Gran Logia de Argentina el documental 'Roque Pérez, el héroe silencioso', dedicado al prócer.

Encabezadas por el Gran Maestre, Pablo Lázaro, el documental forma parte de los actos dedicados a recordar a quien prestara un servicio incontestable a la sociedad argentina, hasta que entregó la vida por sus conciudadanos durante los duros meses de la fiebre amarilla en 1871. De este modo, la Gran Logia de Argentina renueva su compromiso de estar presente al servicio de la sociedad, inspirada por los principios de filantropía, de progreso y de humanismo, que los alienta.

El 26 de marzo de 1871 fue la fecha del óbito del doctor, quien también fue presidente de la Comisión Popular en tiempo de la epidemia de fiebre amarilla, cargo para el que había sido nombrado. Al asumir el cargo tenía la certeza de que podía morir víctima del flagelo, como efectivamente ocurrió pocos días después, poco antes de redactar su testamento.

Imagen de Roque Pérez.
Imagen de Roque Pérez.

PADRE DE LA MASONERÍA

José Roque Pérez deseaba lograr que la masonería fomentara la unidad de la nación, oponiéndose a Miguel Valencia, quien era unitario. En consecuencia, el 11 de diciembre de 1857 fundó la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, también conocida como la Gran Logia, que permitió la unión de las logias de Buenos Aires y de las provincias. Pérez fue elegido como Gran Maestre. Ocupó ese cargo entre 1857 y 1861, y entre 1864 y 1867.

Fundador del Grado 33° para la República Argentina, fue su primer Gran Comendador. En 1860 fue elegido convencional a la Asamblea Constituyente para reformar la Constitución. En 1866 fue miembro del Consejo de Instrucción Pública. En 1867 formó parte de la Comisión Parroquial de Catedral al Sud durante la epidemia de cólera. Ocupó el cargo de director del Banco de la Provincia de Buenos Aires y de presidente de la Municipalidad de Buenos Aires. Y dirigió la Academia de Jurisprudencia en 1870.

La masonería exige la liberación de la vacuna contra el COVID-19

La masonería rechaza la idea de pedirle normas éticas a la ciencia porque su misión es exclusivamente formativa, y se opone al secreto del resultado de los descubrimientos científicos por razones bélicas o nacionalistas que repugnan a la condición de hombres libres que caracteriza a todos los masones.

Desde la Gran Logia de Argentina se reclama la liberación de las vacunas.

La Masonería y las vacunas: circunstancias extraordinarias requieren acciones extraordinarias.

La humanidad enfrenta la primera crisis global del Siglo en un contexto en el que el debate acerca de las ideologías resulta obsoleto. Lo que está en juego es otra cosa. Los tiempos son otros. La velocidad de los acontecimientos también cambió.

Al vértigo y la letalidad de la enfermedad se contraponen el desarrollo de vacunas en tiempo récord, y esa nueva realidad nos enfrenta a su vez, a dilemas inéditos como la logística de una distribución planetaria: la de la enfermedad y la de su vacuna.

Pero ese nuevo estado de cosas revela una de las tragedias más grandes del mundo actual: la desigualdad entre los pueblos. No se trata de confort o de eficiencia: se trata de la vida de las personas.

La Masonería no puede sustraerse a ese debate. No alcanzan las obras filantrópicas, la solidaridad y la fraternidad porque no estamos frente a un grupo afectado, sino a un riesgo transversal, capaz de impactar a cualquiera.

La Masonería no es un foro de debate acerca del porvenir de las ideologías ni de la economía; es un punto de encuentro para la Humanidad. Cada masón es libre de interpretar la realidad con sus herramientas, pero la institución que nos reúne reclama que la solución sea para todos.

Del mismo modo que el Hombre logró erradicar otras enfermedades articulando estrategias que contemplaron los intereses y las necesidades de los actores involucrados en el descubrimiento, la fabricación, la distribución y la aplicación de las vacunas respectivas, es la hora de dar ese paso en el Siglo XXI.

La Masonería reclama una vacuna para cada persona que la necesite. Reclama la articulación de un encuentro de voluntades que lo haga posible. Reclama que la lucha por la vida sea una prioridad frente a las legislaciones, los intereses y los motivos a través de la liberación de las patentes como lo propone la OMS, recientemente la Unión Europea y varios países que necesitan con urgencia garantizar la provisión de las vacunas.

La Masonería, a través de sus hombres, tiene la tarea de hacer posible ese encuentro. Los masones de hoy podemos ser esa herramienta.

Pablo Lázaro

Gran Maestre de la Gran Logia de Argentina.

Homenaje a Roque Pérez en el 150 aniversario de su fallecimiento

Homenaje a Roque Pérez en el 150 aniversario de su fallecimiento

Pie de Foto de imagen destacada: La Gran Logia de Argentina depositó una corona de flores y un mandil azul junto al busto del médico.

Encabezadas por el Gran Maestre de la Gran Logia de Argentina, Pablo Lázaro, se han llevado a cabo ceremonias de homenaje al hermano y primer Gran Maestre, José Roque Pérez.

En el 150° aniversario de su fallecimiento, hermanos, logias e instituciones de todo el país, rindieron homenaje a quien prestara un servicio invalorable a la sociedad argentina.

El mandil azul que se aprecia en la foto, apoyado sobre una simple silla, sin pompa alguna, representa la ausencia de un hermano que, en el caso de Roque Pérez,  hizo de la presencia su modo de servicio, hasta entregar la vida por sus conciudadanos durante los duros meses de la fiebre amarilla en 1871.

Al recordarlo, la Gran Logia de Argentina renueva su compromiso de estar presente al servicio de la sociedad, inspirada por los principios de la filantropía, del progreso, del humanismo, que los alientan como hace 150 años.

Retrato de Roque Pérez, primer Gran Maestre de la Logia de Argentina.

Se cumplió el 26 de marzo el sesquicentenario de la muerte del doctor, presidente de la Comisión Popular en tiempo de la epidemia de fiebre amarilla, cargo para el que había sido nombrado el 13 de marzo de 1871. Al asumir el cargo tenía la certeza de que podía morir víctima del flagelo, como efectivamente ocurrió pocos días después, y redactó su testamento.

Argentina homenajea a Bartolomé Mitre en el bicentenario de su nacimiento

Argentina homenajea a Bartolomé Mitre en el bicentenario de su nacimiento

El museo Mitre abre el plazo para presentar investigaciones sobre el insigne masón

La masonería argentina y demás órganos académicos del país, preparan los actos del bicentenario del nacimiento del masón Bartolomé Mitre. Bajo la supervisión del museo que vela por su legado, el congreso que se había previsto convocar este año, se ha tenido que posponer al año 2022, concretamente entre los días 22 y 24 de junio. Sin embargo, todo el país está inmerso en el recuerdo de esta importante figura.

Así las cosas, el próximo 26 de junio de 2021 se cumplen doscientos años del nacimiento de Bartolomé Mitre. En este marco pandémico, la dirección del museo ha propuesta una serie de acciones con el objetivo de revalorizar el patrimonio cultural, material e inmaterial, contenido en la institución.

Se realizarán conferencias temáticas mensuales vinculadas a la figura de Bartolomé Mitre y a aquellas líneas de investigación sobre el período y los tópicos más relevantes que se encuentran en la Biblioteca Americana, como son la historia cultural, política, estudios literarios, numismática, historia de la prensa, estudios de fronteras, análisis de las lenguas americanas y todos aquellos vinculados a los estudios cartográficos y relatos de viajes.

El cierre de esta serie de charlas tendrá lugar en un Congreso que aglutine las nuevas temáticas y producciones que se han realizado sobre un período tan sugestivo y vigente como el siglo XIX argentino y latinoamericano.

De esta manera, el evento tiene la finalidad de continuar con una labor fundada en la divulgación calificada de aquellos tópicos que han desarrollado gran variedad de campos historiográficos a partir de principios de los años 90, atravesados por quien fuera uno de los hombres más notables de la segunda mitad del siglo XIX en la conformación de la república Argentina.

Ya en 1843, cuando aún no había dado el salto a la arena pública y su vida intelectual era incipiente y prometedora, Mitre escribió en su diario de juventud: “Me siento con grandes aspiraciones y tengo la pretensión de creer que existe en mí el germen de alguna cosa. Y Dios quiera que no me engañe. Pero si esto sucede, ¡cómo ha de ser!”.

En este sentido, desde el museo invitan a la comunidad académica para discutir e intercambiar reflexiones sobre cómo ha sido ese legado.

Se propone un espacio donde profesionales de distintos campos de estudio puedan presentar investigaciones en torno a temas diversos, desde diferentes perspectivas y abordajes, para enriquecer el debate sobre los diferentes legados de Mitre: tanto su obra política e intelectual, como así también el conocimiento del espacio y el tiempo en el cual su acción se inserta. Así, se convoca a quienes quieran participar a que envíen las propuestas de investigación y ponencias sobre Bartolomé Mitre en escala temporal y espacial desde distintas dimensiones.

A continuación, exponemos el temario propuesto:

HISTORIA POLÍTICA  

Transformaciones del sistema político (1853-1880). Representación política y elecciones, articulación y conflictos entre regiones, grupos políticos e instituciones. Redes de dirigencias en el interior y el liderazgo popular de Mitre en Buenos Aires.

HISTORIA CULTURAL  

Producción intelectual, prensa e impresos en Uruguay, Chile y la Confederación Argentina/República Argentina (1840-1870). Construcción de espacios públicos y redes de sociabilidad, formación de la opinión pública, espacios de circulación, recepción y apropiación de discursos. Proyectos intelectuales y prácticas en la prensa periódica: poesía, crítica cultural, periodismo y lucha política. Vida cotidiana: aproximaciones a la investigación cualitativa de las sociedades del Río de la Plata. Vida material, mentalidad e imaginarios.

HISTORIOGRAFÍA  

Producción historiográfica de Mitre y sobre Mitre. Sus contextos de producción, los procesos de conformación de campos historiográficos. Operaciones historiográficas, usos del pasado y marcos sociales de las distintas operaciones, proyectos historiográficos fallidos. Debates y discusiones sobre la historiografía “mitrista”. Aproximaciones al siglo XIX: didáctica, divulgación y otros escenarios.

Metodología de participación

Se podrá participar del Congreso en carácter de miembro expositor o adherente. Los trabajos podrán ser de autoría individual o en co-autoría con un máximo de dos autores.

Los resúmenes tendrán un mínimo de 350 y un máximo de 400 palabras, y deberán contener los planteos problemáticos del tema a desarrollar. El tipo de letra requerida será Times New Roman, tamaño 12, interlineado de 1,5. Cada resumen deberá tener un encabezado donde conste el título de la ponencia, nombre y apellido de los/as autores/as, correo/s electrónico/s y filiación institucional e indicar tres palabras clave.

Las ponencias podrán tener un máximo de 40.000 caracteres, en letra Times New Roman, tamaño 12, interlineado de 1,5. Las citas a pie de página, con el mismo tipo de letra y en tamaño 10, numeradas consecutivamente de 1 en adelante; oportunamente se fijarán los requisitos para cita de bibliografía.

Modalidad de envío:

1. Envío de resumen y ponencia al mail: bicentenariomitre@gmail.com

2. Inscripción a través del formulario web

No se aceptarán resúmenes que no hayan cumplido ambos pasos

Por razones de organización, los interesados en asistir como oyentes y recibir el correspondiente certificado deberán inscribirse con la suficiente antelación, lo que les permitirá participar de actividades como las sesiones públicas de inicio y cierre y los paneles. Las conferencias temáticas se informarán en próximas circulares.

Publicación de las actas del Congreso:

Las comunicaciones enviadas al Congreso “Bicentenario del nacimiento de Bartolomé Mitre. Nuevas perspectivas para el estudio del siglo XIX argentino y latinoamericano”, aprobadas por su comité académico, serán propuestas para su publicación en las actas digitales del mismo, o en alguna compilación especial que eventualmente pudiera efectuarse.

Contacto

Sebastián Raya

Archivo Histórico del Museo MitreSan Martín 336, Ciudad de Buenos Aires. bicentenariomitre@gmail.com museomitre.cultura.gob.ar

La Gran Maestra de Argentina afronta su mandato con el compromiso de expandir la masonería al interior del país

La Gran Maestra de Argentina afronta su mandato con el compromiso de expandir la masonería al interior del país

Pie de foto de imagen destacada: María Elena Castillo, SGM de la Gran Logia Femenina de Argentina.

La recién elegida María Elena Castillo y Pablo Lázaro, SGM de la Gran Logia de Argentina, se reúnen para abordar una agenda conjunta

La Gran Logia Femenina de Argentina, que agrupa a las logias de mujeres del citado país y del vecino Paraguay, eligieron el pasado 6 de marzo nueva gran maestra. La designada para los próximos tres años, es la abogada mendozina María Elena Castillo, patrocinada por la lista ‘Julia Resnicoff’, quien releva en el cargo a Mariela Rodríguez Ruiz. Castillo afronta el mandato con el objetivo de expandir la masonería al interior del país, de donde es oriunda.

Desde la organización auguran un “camino lleno de luz” y han expresado sus deseos de que “la fortaleza, la templanza, la sabiduría y la justicia prevalezcan durante toda la gestión”. Castillo ya ha mantenido un primer encuentro con su homólogo de la Gran Logia de Argentina, Pablo Lázaro, quienes dialogaron acerca de iniciativas y trabajos posibles para la construcción de una agenda común hacia la sociedad.

Encuentro entre Pablo Lázaro, SGM de la Gran Logia de Argetina, y María Elena Castillo.

Esto sucedió luego de un año de espera para poder concretar el acto eleccionario que se vio adaptado a las circunstancias que trajo aparejada la pandemia. De esta manera la nueva conducción marca un hito histórico porque recae por primera vez en una mujer del interior. Según explicó, la que encabeza es una institución nobel en relación a la masculina, ya que solo tiene 30 años de vida. “En estos 19 años que somos una obediencia autónoma e independiente es la primera vez que se elige una mujer del interior. Eran de Ciudad de Buenos Aires o Buenos Aires, pero nunca nadie ha dirigido desde el interior”, señaló la Gran Maestra.

Para ella, el quiebre fue parte de un proceso institucional creciente y se rompió con la circunscripción a CABA. “Fuimos creciendo y se fue haciendo una apertura. La gestión anterior planteó que debían integrarse más hermanas del interior”, explicó Castillo.

Su posición como Gran Maestra, desde el interior, es para Castillo el logro del trabajo de muchas mujeres y el reconocimiento a aquellas que viven en el interior y no tienen la posibilidad de encarar la institución. “Creo que la masonería ha crecido mucho en los últimos años y va a seguir creciendo. Esta es una apertura para acreditar y registrar algunos eventos en donde nos hemos visibilizado mucho más. El desafío es que nos sigan conociendo, para desestigmatizar la idea que tiene la gente de los masones. Y el gran desafío es seguir creciendo libres en pensamiento, en conciencia, respetuosos, tolerantes con líneas directrices para sanear las diferencias que existen en la sociedad”, indicó.

Por otro lado, destacó que van a consolidar lo que se viene haciendo y apuestan a una fuerte apertura a nivel social. Por ello apuntan al fortalecimiento interno; y la difusión y participación social de mujeres masonas en temas inherentes que las atraviesan en la sociedad. “Vienen otros tiempos, el gran desafío es seguir creciendo y aportar. La masonería tiene un universo de diversidad y desperdiciarlo o andar a escondidas es retrogrado”, comentó.

Sobre la Gran Maestra

María Elena Castillo, 57 años, madre de 3 hijos y abuela de 3 nietas es una profesional del Derecho especializada en Fideicomisos y amante del Derecho Administrativo, se ha desempeñado como funcionaria a Cargo de la Unidad de Fideicomiso “volver a Producir” Banco Nación-Provincia de Mendoza y como Jefa de Asesoría Letrada del Ministerio de Agroindustria y Tecnología durante la gestión del Ministro Marcelo Barg, Asesora de la Secretaria Legal y Técnica de la Gobernación y Asesora Legal en la Coordinación de Gestión del Ministerio Publico de la Defensa y Pupilar de la Provincia de Mendoza, en el que se ha desempeñado Ad Honoren para colaborar con la gestión de un Ministerio con un paupérrimo presupuesto a cargo de una mujer.

En lo institucional encaró la fundación de la masonería femenina en la Provincia de Mendoza, en donde dirigió en distintos tiempos las Logias Aurora Andina y Portal de Luz, ha participado en el Tribunal de Honor de la Institución, ha sido delegada ante el Consejo de la Gran Logia y en la última gestión a cargo de la Doctora Mariela Rodríguez Ruiz fue quien tuvo a su cargo la Dirección Nacional del grado de Compañeras.

La Gran Logia Femenina de Argentina nace a su vida institucional en el 2002 luego de un largo proceso de perseverancia de mujeres argentinas encarado en busca de generar un espacio masónico femenino, quienes sumaron esfuerzos con las integrantes de la Gran Logia Femenina de Chile para lograr la formación necesaria para la conformación institucional, la cual se alcanzó el 6 de julio de 2002.

A partir de ese hecho histórico, sus integrantes han trabajado incansablemente por crecer y proyectar la institución a todo el territorio nacional, logrando contar con 18 Logias, diversos espacios institucionales en desarrollo en un alto porcentaje de las provincias argentinas, a los que se suman cada vez mayor cantidad de mujeres dispuestas a desarrollar su espiritualidad, a formarse como librepensadoras, y a comprometerse con la construcción de una sociedad más justa, equitativa, inclusiva, tolerante y fraterna.

El crecimiento de la masonería femenina no solo se ha producido internamente en nuestro país sino que ha proyectado su participación en organismos internacionales, como el Centro de Comunicación e Información de las Potencias Firmantes del Llamado de Estrasburgo (CLIPSAS), una organización internacional de jurisdicciones soberanas francmasónicas, siendo además miembro con carácter especial consultivo del Consejo Económico y Social (ECOSOC), de la Organización de las Naciones Unidas (ONU); la única organización internacional francmasónica que hace aportes en materia de derechos humanos, igualdad de género, libertad de conciencia y laicismo en el máximo escenario de la política internacional.

La Gran Logia Femenina Argentina fue parte del nacimiento de la Federación Americana de Masonería Femenina (FAMAF) que integra a las Grandes Logias Femeninas de América cuyos orígenes están guardados en los Encuentros Latinoamericanos en los que las mujeres masonas de Argentina han participado colaborativamente con ponencias sobre temas de interés social y ciudadano, teniendo nuestro país en la actualidad la presidencia de esa Federación.Además, integra el Comité de Ligazón Internacional de Masonería Femenina (CLIMAF), que reúne a más de 20.000 mujeres masonas y tiene como objetivo encontrar un espacio de reflexión, intercambio y acciones conjuntas que promuevan los valores masónicos universales y democráticos, en general, y los de la Masonería Femenina en particular.

La masonería argentina sale del armario

La masonería argentina sale del armario

La masonería argentina está más viva que nunca en las redes sociales. Podría decirse que ha salido del armario. Tanto es así, que el prestigioso periódico La Nación, de manos de su redactora María Ayzaguer, ha publicado un extenso artículo acerca de la labor de proselitismo que se está desplegando en redes sociales y otros importantes foros. Para algunos, la masonería debe mantenerse fiel a sus esencias y ser una institución discreta. Para otros, no se puede soslayar a la rueda de los tiempos. El debate está servido. A continuación, reproducimos la noticia publicada el 25 de febrero:

El compás y la escuadra tallados justo sobre las puertas de entrada dan una pista. Dos pasos adentro, el águila de dos cabezas confirma las sospechas: la casa de Perón 1242 está repleta de símbolos e historia. Está en el barrio de San Nicolás desde 1872 y, desde ese entonces, pertenece a los masones. El también llamado Palacio Cangallo, como se llamaba hasta los 80 la calle Perón, comprueba que vio pasar muchos años y personajes. Domingo Faustino Sarmiento, Bartolomé Mitre y Carlos Pellegrini —cuyo padre proyectó el edificio— son apenas algunos de ellos.

Fachada del palacio Cangallo, antigua casa de Perón, repleto de simbología masónica.

“Acá dentro se trata de que todas las aventuras del espíritu estén comprendidas”, explica Pablo Lázaro, Gran Maestre de la masonería argentina, acaso intentando explicar la variedad de profesiones, pensamientos políticos y creencias religiosas que comparten los masones. Él es un ingeniero informático de 42 años que hasta dirigió el área de Ciberdelito del Ministerio de Seguridad de la Nación entre 2018 y 2020. Fanático de la ciencia y apasionado por la tecnología, más allá de la presidencia de la logia trabaja en un laboratorio. Se unió a la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones cuando tenía 24 años; antes había escuchado fascinado a una maestra del secundario que le habló de los masones. Siempre le quedó la duda de si ella misma no formaría parte de la organización. Su padre posee una imprenta y también es masón. El asunto viene a cuento porque una vieja regla, resabio de la persecución, subsiste hasta hoy: no se puede señalar a otro masón salvo que este haya dicho públicamente que lo es.

Masones ilustres de Argentina.

El halo de secretismo se fue diluyendo con los años: si durante las dictaduras los masones argentinos se escondían, hoy tienen páginas de Facebook e Instagram y abren su sede central para La Noche de los Museos. Pese a ello, su figura aún suscita sospechas. Algo de eso explica que en una reciente manifestación anticuarentena, una columna se desvió del Obelisco para ir a provocar destrozos en el Edificio Cangallo. El motivo: los acusaban de haber creado la pandemia. “La institución está rodeada de mitos”, explica Lázaro. Por un lado, hay quienes refieren que existe una “gran conspiración judío masónica”. En el extremo opuesto, también hay quien intentó ser masón y se acercó a la sede porteña hablando de supremacismo blanco. “¡Nosotros somos la Revolución de Mayo y la democracia!”, reclama.

¿Pero quiénes son los masones locales? En rigor son una asociación civil. Según la organización, son unos 12.000 miembros que, bajo el lema de “Ciencia, justicia y trabajo”, se reúnen semanalmente en logias repartidas en todas las provincias del país. Cada una de ellas está compuesta, típicamente, por entre 40 y 50 “hermanos”, como se denominan. Allí debaten una variedad de temas con un método particular: se propone una lectura y se espera que toda persona que pide hablar aporte argumentos a favor de esa determinada postura. Si un miembro no está de acuerdo con ese enfoque, puede proponer otro trabajo, pero no confrontar.

Lázaro explica que hay tal variedad de personas dentro de las logias que se generan síntesis de argumentos que no se conseguirían en ningún otro lado. “Nunca voy a olvidar una reunión en una logia post tragedia de Cromañón: había un legislador, un chico que había estado ahí, un bombero, un periodista y un abuelo que había perdido un nieto en el recital”, grafica. Lázaro asegura que es fácil reconocer una mesa de masones sentados en un bar. Por el tono, por cómo dialogan y porque siempre hablan de uno a la vez. Los masones se reconocen cuando usan la palabra.

Como institución, los masones intervienen en la vida pública en ocasiones concretas y previa decisión interna. Así lo hicieron para abogar por la ley del divorcio, oponerse a la enseñanza religiosa en escuelas públicas de Salta y, recientemente, impulsar un proyecto de ley de educación ambiental en el Congreso. La ley del aborto, en cambio, no tuvo adhesión completa entre todos los miembros por lo que no se impulsó. El librepensamiento es un valor fundamental para los masones.

Templo masónico de la Casa Cangallo.

Las escuadras y compases del Palacio Cangallo remiten a los primeros masones: aquellos que en Europa construyeron las más bellas catedrales y decidieron agruparse para custodiar su saber preciado. Por eso hoy se siguen usando también un mandil, o delantal, que tiene una representación de acuerdo al grado y va variando según el masón pasa de ser aprendiz, a compañero y maestro. La masonería conserva muchos ritos y ceremonias y el pasaje entre un grado y otro no está exento de ellos.

En el despacho del Gran Maestre se luce un espectacular escritorio de madera que perteneció a Hortensio Quijano, vicepresidente de Perón. Sobre él, un inmenso cuadro que los masones consideran fundamental: aquel que muestra a José Roque Pérez —fundador y primer Gran Maestre de la Gran Logia de Argentina—, junto a Manuel F. Argerich trabajando juntos durante la epidemia de fiebre amarilla. Pablo Lázaro lo señala y explica que la mayoría de los hospitales porteños llevan nombres de conocidos masones. Al lado de ellos, una enorme pantalla recuerda que desde el 2020 existe una pandemia que obligó a que, incluso las logias, se tengan que reunir por Zoom.Unos pisos más arriba, el Gran Templo tiene un cielorraso curvo que simula el cielo. Comienza siendo azul oscuro y se va aclarando a medida que se acerca al espectacular baldaquino de madera. Es que ahí se sienta el Gran Maestre, el que está “más cerca de la verdad” y el único que lleva un sol en su mandil.

210 años del asesinato de Bernardo de Monteaguado

210 años del asesinato de Bernardo de Monteaguado

Un 28 de enero era asesinado en la plaza de Lima, Bernardo de Monteagudo, masón y revolucionario argentino, quien en 1810 funda la Gazeta de Buenos Aires, primer órgano de prensa de las ideas patrióticas.

En su redacción participaron Juan José Castelli, Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Manuel Alberti y Pedro Agrelo. Fue auditor del Ejército de los Andes. Además, se le considera El Pacificador Político en Chile, el Gran Ministro de San Martín y Ministro de Relaciones Exteriores de Bolivar. Con un cuchillo en el corazón sobrevivió una hora, esperando despedirse de Bolivar, quien investigó su asesinato. Tenía 35 años este afroamericano valiente y decidido , prototipo de la nueva sudamérica.

El tucumano Monteagudo fue hombre de leyes graduado en Chuquisaca, secretario de Castelli en la expedición al Norte tras la Revolución de Mayo. Dirigió La Gaceta, publicó Mártir, o Libre. Así, organizó la segunda Sociedad Patriótica e integró la Logia Lautaro. Representó a Mendoza en la Asamblea de octubre de 1812. Tres años después fue editor de El Independiente, luego pasó a Chile como Auditor de Guerra del ejército de San Martín.

En Lima defendió posturas monárquicas y recogió rechazos, en especial durante la ausencia de San Martín por su reunión con Bolívar de quien luego se convirtió en hombre de confianza.

Argentina

Argentina

Hay quienes prefieren vivir en un mundo misterioso. Para ellos, los masones son una logia oscura llena de rituales inconfesables y ambiciones tenebrosas. Hay otros que prefieren saber, o al menos intentarlo. Para ellos es que se abrió, en La Noche de los Museos, la casa de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, la sede central de la masonería en nuestro país. Situada allí desde 1872, es una especie de palacio lleno de salones, una biblioteca, un bar con cuadros increíbles en la pared, y muchos símbolos colgados.

¿Pero qué son verdaderamente los masones? ¿Qué sucede en esa casona en pleno congreso en la que se juntan semanalmente decenas de miembros de una logia?

En el principio era tan solo un gremio. Año 1100 en las cercanías del Lago de Como, al norte de Italia. Los canteros, albañiles especialistas en tratar la piedra, se dieron cuenta de que tenían un saber único y decidieron juntarse. La premisa era básica: no compartir su saber para así mejorar sus condiciones. Fueron los grandes constructores de los edificios imponentes de Europa: las iglesias, las abadías, los palacios. Muchos de ellos hechos por masones que hasta entonces eran, simplemente, el gremio de la construcción. La UOCRA de la Edad Media.
La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, en Perón 1242
La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, en Perón 1242

Pero el mundo fue cambiando y los masones se dieron de cuenta de que las posibilidades del hombre eran cada vez más amplias. Poco a poco fueron aceptando dentro de su logia a distintos miembros de la sociedad: intelectuales, científicos, médicos, poetas.

Diderot, Voltaire, Kant, son algunos de los nombres que formaron parte. Así llegó el segundo nacimiento de la masonería. Según Ángel Jorge Clavero, actual Gran Maestre de la Argentina, comienza entonces la “masonería especulativa”, que se ocupa ya no de guardar la flor más bella de los albañiles sino de ayudar al ser humano a tener ideas libres. Sapere aude, comienzan a decir, el lema de Kant y la ilustración: atrévete a pensar por tí mismo.

La masonería en sudamérica

En América Latina la masonería desembarcó con los españoles, pero la trayectoria es extensa. La lista de masones argentinos famosos es larga: San Martín, Sarmiento, Rivadavia, Belgrano, José Hernández, Bartolomé Mitre, Ernesto de la Cárcova. El mito cuenta que San Martín no llegó a ser masón de grado 33 y Simón Bolívar sí. Es un dato menor (o más bien, una especulación) que divierte a los amantes de la polémica.

El ojo masónico, uno de los símbolos: representa la primacía de la observación, el estado de alerta, la necesidad de mirar la realidad sin prejuicios.

El ojo masónico, uno de los símbolos: representa la primacía de la observación, el estado de alerta, la necesidad de mirar la realidad sin prejuicios.

Sarmiento, en cambio, sí sabemos que fue grado 33. Renunció de hecho a la presidencia de la masonería para ser presidente del país. Clavero también es grado 33 y, según él, hoy hay otros 30 o 40 argentinos más que tienen el grado máximo. “Los grados de la masonería simbólica en realidad son solo tres: aprendiz, compañero y maestro. Maestro es el grado a partir del cual se puede acceder a grados políticos, por ejemplo el mío. Pero al margen de eso, uno puede presentarse ante el Supremo Consejo del Grado 33 y allí ir subiendo de número de grado hasta llegar al 33”, explica Clavero.

El interior de la sede a central de la masonería en nuestro país, situada en ese palacio desde 1872.

El interior de la sede a central de la masonería en nuestro país, situada en ese palacio desde 1872 Aunque aboga por la igualdad, hacia dentro los masones tienen una estructura piramidal. Dentro de cada país la masonería se organiza en logias. En la Argentina hay 300. Todas ellas se juntan en distintos lugares (las hay a lo largo y a lo ancho de todo el país), y tienen como órgano central a la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones. Allí, cada tres años se elige por voto popular al Gran Maestre, la máxima autoridad de la institución. Hoy hay cerca de 12 mil masones, de los cuales 7 mil son afiliados activos. Cada uno de ellos paga una cuota. En comparación con Brasil, es un número pequeño de afiliados: allá hay más de 270 mil; y en Estados Unidos, por poner un ejemplo, más de un millón y medio.

Mitos y verdades de la masonería

Cada semana las distintas logias se reúnen. Las reuniones se llaman “tenidas”. En ellas discuten distintos temas y sacan conclusiones que a menudo plasman en revistas y publicaciones que reparten entre ellos y para afuera. Junto con la apertura de la casa, en La Noche de los Museos también se ofrecieron actividades culturales y se llevaron a cabo breves tenidas para que el público pueda conocer sus rituales. En la fauna de las especulaciones, se ha llegado a decir que hasta sacrifican cuerpos humanos, pero Clavero cuenta que de algún modo el de ellos es un templo de la conversación.
Ángel Jorge Clavero, actual Gran Maestre de la Argentina
Ángel Jorge Clavero, actual Gran Maestre de la Argentina

Los masones más jóvenes (jóvenes en su vida masónica, que no va necesariamente a la par de la edad), se sientan cerca de la puerta. Sobre ellos, el techo está pintado de un azul oscuro, con una luna dibujada que representa la noche. Conforme se avanza por el salón, el azul va clareando hasta llegar a un cielo celeste con un sol que brilla bien cerca de la silla del presidente de la logia, quien más cerca está de la claridad, del día, de alguna forma de la verdad.
El gran salón de la Logia
El gran salón de la Logia

Al centro del salón, tanto del Planta Baja donde se juntan las logias como en el primer piso, donde se reúne el Consejo, se encuentra el Ara de los Juramentos. En cada ceremonia ponen allí la Constitución Nacional como símbolo de respeto y para recordar que la masonería se atiene a las leyes de cada país.

-Gran Maestre Clavero, derribemos mitos alrededor de la masonería. ¿Están en contra de la religión?

-No estamos en contra de las religiones, para nada. Acá hay hombres de todas las religiones. Lo que pasa es que no hay que ser dogmático. El masón es un buscador de la verdad. Acá viene gente de todas las creencias; vienen empleados, grandes empresarios, librepensadores. La masonería es para todo el mundo, solamente hay que tener cierta cultura para entender lo que se habla aquí. Nuestra legislación dice que tenés que ser un hombre libre y de buenas costumbres para entrar a la masonería.